Lagartija roquera (Podarcis muralis)
La lagartija roquera (Podarcis muralis) es un pequeño reptil escamoso de la familia Lacertidae, ampliamente distribuido por gran parte de Europa. Presenta un cuerpo delgado y ágil, con escamas pequeñas y una coloración muy variable que suele oscilar entre tonos pardos, grises o verdosos, a menudo con manchas o líneas en el dorso y los flancos. Su cola es larga y puede regenerarse si se desprende como mecanismo de defensa. El vientre suele mostrar colores más vivos, como rojizo, anaranjado o amarillento, y en ocasiones aparecen manchas oscuras en la garganta. Es una especie muy adaptable, capaz de ocupar una gran diversidad de hábitats y de convivir en entornos alterados por el ser humano.
Datos curiosos
Reproducción
La reproducción de la lagartija roquera suele comenzar en primavera, cuando las temperaturas aumentan y los adultos se muestran más activos. Durante la época reproductora, los machos compiten por el territorio y cortejan a las hembras mediante exhibiciones y persecuciones. Es una especie ovípara: tras la cópula, la hembra deposita los huevos en lugares protegidos, como grietas, bajo piedras o en suelos sueltos y cálidos, donde la insolación favorece la incubación. El número de huevos por puesta puede variar, y la incubación dura varias semanas, dependiendo de la temperatura ambiental. Las crías nacen completamente formadas y son independientes desde el primer momento, comenzando a alimentarse de pequeños invertebrados.