La salamandra común (Salamandra salamandra) es un anfibio urodelo robusto y muy reconocible por su patrón negro con manchas o bandas amarillas (a veces anaranjadas), que varía mucho entre poblaciones. Es principalmente nocturna y de hábitos terrestres, aunque depende de ambientes húmedos para evitar la desecación y para reproducirse. Suele refugiarse durante el día bajo piedras, troncos, hojarasca o en grietas y madrigueras, y sale con lluvias o alta humedad para alimentarse. Su dieta se compone de invertebrados como lombrices, babosas, caracoles, insectos y sus larvas. Es famosa por sus defensas químicas: posee glándulas cutáneas (parotoideas) que secretan sustancias irritantes y tóxicas para disuadir depredadores, por lo que no conviene manipularla y siempre hay que lavarse las manos tras un contacto accidental. En muchos lugares es un buen indicador de bosques y ecosistemas bien conservados.
El sapo común (Bufo bufo) es un anfibio robusto y de aspecto inconfundible, ampliamente distribuido en Europa y conocido por su piel verrugosa y coloración parda o grisácea, que le proporciona un excelente camuflaje entre la hojarasca y el suelo. Sus ojos prominentes con pupila horizontal y glándulas parotoideas detrás de la cabeza son rasgos característicos. Es principalmente terrestre y de hábitos crepusculares o nocturnos, desplazándose con movimientos lentos y cortos saltos. Durante el día suele permanecer oculto bajo piedras, troncos o en madrigueras, saliendo al anochecer para alimentarse de invertebrados como insectos, lombrices y babosas. Su presencia es fundamental en los ecosistemas, ya que ayuda a controlar poblaciones de plagas y sirve de alimento a numerosos depredadores.
El sapo corredor (Epidalea calamita), conocido tradicionalmente como Bufo calamita, es un anfibio anuro de tamaño medio muy característico por su forma de desplazarse: a diferencia de muchas ranas y sapos que saltan, suele moverse “corriendo” con pasos rápidos. Presenta piel verrugosa, pupila horizontal y, a menudo, una línea dorsal clara (amarillenta o verdosa) que recorre el lomo. Es una especie muy adaptable a ambientes abiertos y secos en comparación con otros anfibios, pero depende de puntos de agua temporales para reproducirse. Tiene actividad mayoritariamente crepuscular y nocturna, y se refugia de día bajo piedras, en grietas o enterrado en suelos arenosos. Se alimenta de una gran variedad de invertebrados terrestres (insectos, escarabajos, hormigas, arañas, etc.), siendo un controlador natural de plagas en algunos entornos.
El tritón alpino (Ichthyosaura alpestris) es un anfibio urodelo de tamaño pequeño‑medio, muy ligado a zonas húmedas y a masas de agua tranquilas para reproducirse. Durante la época reproductora, los machos suelen mostrar una coloración más vistosa y una discreta cresta dorsal, mientras que el vientre presenta tonalidades anaranjadas intensas (a veces con moteado oscuro). Fuera de la reproducción pasa gran parte del tiempo en fase terrestre, oculto bajo piedras, troncos o en la hojarasca de bosques y praderas húmedas. Se alimenta de pequeños invertebrados (larvas, insectos, crustáceos y gusanos) y es más activo con alta humedad, especialmente al atardecer o de noche.
El tritón jaspeado (Triturus marmoratus) es un anfibio urodelo de aspecto robusto y muy llamativo por su coloración verde con manchas oscuras irregulares, a menudo acompañadas de una línea dorsal anaranjada, especialmente en los machos durante la época reproductora. Su piel es granulosa y el cuerpo alargado, con una cola comprimida lateralmente que facilita la natación. Es una especie ligada a ambientes húmedos y masas de agua temporales o permanentes, donde realiza gran parte de su ciclo vital. Fuera de la época de reproducción, suele refugiarse bajo piedras, troncos o en la hojarasca de bosques y praderas húmedas, mostrando hábitos discretos y nocturnos.