Lobo ibérico (Canis lupus signatus)

El lobo ibérico (Canis lupus signatus) es una subespecie de lobo endémica de la península ibérica, reconocible por su tamaño medio y las características manchas oscuras en la cola, parte anterior y cruz. Su aspecto robusto y su pelaje con tonalidades grises y marrones le permiten camuflarse en los variados paisajes de su entorno. Aunque históricamente ocupaba toda la península, en la actualidad sus poblaciones se concentran principalmente al norte del río Duero, donde forman la mayor población de lobos de Europa occidental. El lobo ibérico desempeña un papel fundamental en el equilibrio ecológico de los ecosistemas ibéricos, regulando las poblaciones de ungulados y otros animales silvestres.

Datos curiosos
Reproducción
El lobo ibérico es un mamífero social cuya reproducción suele tener lugar una vez al año, generalmente a finales del invierno o comienzos de la primavera. Durante la época de celo, la pareja dominante de la manada es la encargada de reproducirse, tras un periodo de cortejo que refuerza los lazos sociales. La gestación dura aproximadamente dos meses, tras los cuales la hembra da a luz en una madriguera o refugio natural, normalmente entre abril y mayo. El tamaño de la camada varía, pero suele estar compuesto por entre cuatro y seis cachorros, que nacen ciegos y completamente dependientes de la madre. Tanto la madre como el resto de la manada colaboran en el cuidado y alimentación de los cachorros, que permanecen en la madriguera durante las primeras semanas de vida antes de comenzar a explorar el entorno bajo la protección del grupo.