Rebeco pirenaico (Rupicapra pyrenaica)
El rebeco pirenaico, cuyo nombre científico es Rupicapra pyrenaica, es un mamífero de la familia Bovidae adaptado a la vida en ambientes montañosos. Presenta un cuerpo esbelto y ágil, con patas largas y fuertes que le permiten desplazarse con facilidad por terrenos escarpados y rocosos. Su pelaje varía de color según la estación, siendo más claro en verano y más denso y oscuro en invierno, lo que le ayuda a soportar las bajas temperaturas. Ambos sexos poseen cuernos cortos y curvados hacia atrás, aunque los de las hembras suelen ser algo más finos. Esta especie es característica de los paisajes alpinos y subalpinos del suroeste de Europa, donde forma pequeños grupos sociales.
Datos curiosos
Reproducción
El rebeco pirenaico presenta una época de celo que suele tener lugar a finales de otoño o principios de invierno, cuando los machos compiten activamente por el acceso a las hembras mediante exhibiciones y enfrentamientos. Tras la cópula, la gestación dura aproximadamente seis meses, lo que permite que los partos se produzcan a finales de primavera o comienzos del verano, coincidiendo con la mayor disponibilidad de alimento en las zonas de montaña. Normalmente, la hembra da a luz a una sola cría, aunque en raras ocasiones pueden nacer gemelos. La madre cuida de la cría durante varios meses, proporcionándole protección y alimento hasta que es capaz de valerse por sí misma. El cuidado materno es fundamental para la supervivencia de los recién nacidos en un entorno montañoso exigente y expuesto a depredadores.