Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

El sapo de espuelas (Pelobates cultripes) es un anfibio anuro de aspecto robusto y perteneciente a la familia Pelobatidae. Se distingue por la presencia de una 'espina' o callosidad córnea en las patas traseras, que utiliza para excavar en suelos sueltos y arenosos, permitiéndole enterrarse rápidamente en caso de peligro o para evitar la desecación. Su coloración suele ser críptica, con tonos pardos o verdosos y manchas irregulares, lo que le ayuda a camuflarse entre la vegetación y el sustrato. Es una especie principalmente terrestre, aunque depende de ambientes acuáticos temporales para reproducirse. Su distribución abarca gran parte de la península ibérica y algunas zonas del sur de Francia.

Datos curiosos
Reproducción
La reproducción del sapo de espuelas está estrechamente ligada a la llegada de las lluvias, especialmente en primavera, que favorecen la formación de charcas temporales en su entorno. Durante este periodo, los adultos emergen de sus refugios subterráneos y se desplazan hacia estos cuerpos de agua para reproducirse. Los machos suelen congregarse en las charcas y emiten cantos para atraer a las hembras, que depositan sus huevos en el agua en largas cintas gelatinosas. El desarrollo larvario ocurre en el medio acuático, donde los renacuajos crecen y se alimentan hasta completar la metamorfosis. La rapidez del desarrollo de las larvas es crucial, ya que deben transformarse en juveniles antes de que las charcas temporales se sequen, lo que puede suponer un reto en ambientes con precipitaciones irregulares.