Sapo partero bético (Alytes dickhilleni Arntzen & García-París, 1995)
El sapo partero bético (Alytes dickhilleni Arntzen & García-París, 1995) es un pequeño anfibio anuro endémico del sureste de la península ibérica. Se caracteriza por su aspecto compacto, piel finamente granulada y coloración dorsal blanquecina o grisácea con manchas oscuras dispersas, lo que le ayuda a camuflarse entre piedras y vegetación. Sus ojos presentan pupilas verticales y en el dorso destacan tubérculos glandulares de tono claro. Las falanges de los dedos son cortas y anchas, con los extremos algo espatulados, y posee tres tubérculos metacarpales en las manos. Es un animal discreto y de hábitos principalmente nocturnos, lo que dificulta su observación directa en la naturaleza.
Datos curiosos
Reproducción
La reproducción del sapo partero bético está estrechamente vinculada a la disponibilidad de charcas temporales y suele producirse tras las lluvias, cuando las condiciones de humedad son favorables. Durante la época reproductora, los machos emiten vocalizaciones sencillas para atraer a las hembras y el cortejo se realiza en tierra. Tras la fecundación externa, los huevos quedan agrupados en cordones que el macho transporta sujetos a sus patas traseras durante aproximadamente un mes, protegiéndolos de la desecación y los depredadores. Cuando los embriones están listos para eclosionar, el macho se desplaza hasta una charca o masa de agua y libera la puesta, permitiendo que los renacuajos completen su desarrollo en el medio acuático. La metamorfosis de los renacuajos a juveniles terrestres se produce posteriormente, una vez han completado su desarrollo en el agua.