Víbora áspid (Vipera aspis)
La víbora áspid (Vipera aspis) es una serpiente venenosa característica de Europa occidental, reconocida por su cuerpo robusto y su cabeza ancha y triangular, bien diferenciada del cuello. Su coloración es variable, con tonos que pueden ir del gris al amarillo, dorado o cobrizo, decorados con manchas oscuras o verdosas que suelen formar un patrón en zigzag a lo largo del lomo. Los adultos alcanzan habitualmente longitudes de entre 60 y 85 cm, siendo los machos algo más largos y delgados que las hembras. La cola es relativamente corta en comparación con el cuerpo, especialmente en las hembras. Como todas las víboras, posee colmillos móviles y un veneno potente, que utiliza principalmente para cazar y defenderse.
Datos curiosos
Reproducción
La víbora áspid presenta una reproducción vivípara, es decir, las crías se desarrollan en el interior de la madre y nacen completamente formadas. La época reproductora suele comenzar en primavera, cuando los adultos se activan tras el periodo de inactividad invernal. Durante el cortejo, los machos compiten por el acceso a las hembras, a menudo protagonizando combates ritualizados. Tras la fecundación, la gestación dura varios meses y las crías nacen a finales del verano o principios del otoño. Las hembras buscan lugares cálidos y protegidos para dar a luz, aprovechando la insolación y la cobertura vegetal o pedregosa para favorecer el desarrollo embrionario. Las crías son independientes desde el nacimiento y deben valerse por sí mismas desde el primer momento.