Treparriscos (Tichodroma muraria)
El treparriscos (Tichodroma muraria) es una de las aves más singulares de Europa: especialista en paredes rocosas y cantiles, donde trepa y se desplaza con agilidad buscando pequeños invertebrados en grietas. Su silueta recuerda a un pequeño trepador, pero su rasgo más llamativo aparece en vuelo: alas oscuras con grandes parches rojo carmín y puntos blancos, que le dan un aspecto espectacular. Suele ser discreto y solitario; se observa mejor cuando recorre lentamente una pared vertical, a menudo en zonas de montaña.
Datos curiosos
Reproducción
Cría en primavera-verano. Suele instalar el nido en grietas, cuevas pequeñas o repisas protegidas de paredes rocosas, a menudo difícil de localizar. La puesta típica es de 3–5 huevos. Los adultos alimentan a los pollos con insectos y arañas capturados en la roca.
Plumas y morfología
Plumaje muy característico: cuerpo gris pizarra, con alas negras que muestran amplios parches rojo carmín y manchas blancas visibles al volar. La cola suele ser oscura con puntas claras. En época reproductora, los colores del ala destacan especialmente; en reposo, con las alas plegadas, el ave puede parecer mucho más sobria y pasar desapercibida sobre la roca.
Dimorfismo sexual
Dimorfismo no disponible.