Ave

Alondra ricotí (Chersophilus duponti)

La alondra ricotí (Chersophilus duponti) es una pequeña ave paseriforme de aspecto discreto y hábitos muy reservados, propia de zonas esteparias del Mediterráneo. Es la única especie del género Chersophilus y destaca por su silueta esbelta, con cuello y patas largos y un pico fino y curvado, casi tan largo como la cabeza. Su plumaje críptico y su comportamiento huidizo la hacen difícil de observar en el campo, ya que suele correr entre la vegetación baja para ocultarse. Vive principalmente en el norte de África y la península ibérica, donde su población ha disminuido notablemente en las últimas décadas. Su presencia es indicativa de ecosistemas esteparios bien conservados y su conservación es prioritaria en varias regiones.

Canto

El canto de la alondra ricotí es una frase fina, melancólica y aflautada, repetitiva y difícil de localizar debido a su carácter ventrílocuo. Suele emitirlo principalmente al amanecer, al atardecer o durante la noche, posada en el borde de un arbusto bajo. El sonido es reconocible por su tono nasal y la secuencia de notas que termina en una nota aflautada, lo que ha dado origen a su nombre popular. Es un canto característico de los paisajes esteparios donde habita.

Datos curiosos

Reproducción

La alondra ricotí (Chersophilus duponti) es una especie residente y no migratoria que cría en zonas esteparias de vegetación escasa, como tomillares y pastizales abiertos. Durante la época reproductora, los machos emiten un canto característico, especialmente al amanecer y al atardecer, para delimitar su territorio y atraer a las hembras. El nido suele estar bien oculto entre la vegetación baja, construido en el suelo con materiales vegetales, lo que ayuda a proteger los huevos y polluelos de posibles depredadores. La puesta consta generalmente de varios huevos, que son incubados principalmente por la hembra durante un periodo que puede variar según las condiciones ambientales. Tras la eclosión, ambos progenitores colaboran en la alimentación y el cuidado de los pollos hasta que estos son capaces de valerse por sí mismos. La cría en hábitats tan específicos y su comportamiento discreto hacen que la reproducción de la especie pase fácilmente desapercibida.

Plumas y morfología

El plumaje de la alondra ricotí es predominantemente marrón claro, con la cabeza marrón y una lista ocular pálida y ancha que destaca sobre el fondo. Las alas presentan un patrón críptico, alternando tonos marrón oscuro con bordes de las plumas mucho más claros, lo que facilita su camuflaje entre la vegetación esteparia. El pecho es blancuzco con pintas marrones, mientras que el dorso muestra tonos marrón-grisáceos en las poblaciones del noroeste y matices más rojizos en las del sureste africano. El pico es largo, fino, curvado y de color marrón claro.

Dimorfismo sexual

El dimorfismo sexual en la alondra ricotí es poco evidente, ya que machos y hembras presentan un plumaje y tamaño muy similares. No existen diferencias apreciables en la coloración ni en las marcas externas, lo que dificulta la distinción entre ambos sexos en el campo.