Avetorillo común (Ixobrychus minutus)

El avetorillo común (Ixobrychus minutus) es la garza más pequeña de Europa, fácilmente reconocible por su tamaño compacto y su comportamiento sigiloso. Habita en una amplia variedad de humedales, como marismas, lagunas y riberas, siempre que cuenten con abundante vegetación palustre donde pueda camuflarse. Su dieta se basa principalmente en peces, insectos y pequeños anfibios, a los que acecha oculto entre los juncos y carrizos. Esta especie destaca por su capacidad para pasar desapercibida gracias a su plumaje y a su costumbre de moverse con discreción entre la vegetación. Su presencia suele detectarse más por su canto nocturno que por avistamientos directos.

Datos curiosos
Reproducción
Se reproduce de forma aislada o, como mucho, en pequeñas agrupaciones. El nido (construido por el macho) se ubica generalmente sobre el agua, en formaciones densas de juncos, carrizos, eneas, sauces o tarajes; es una pila compacta de ramas y tallos (20–25 cm de altura y 12–35 cm de diámetro). La puesta ocurre entre finales de mayo y principios de julio y suele ser de 5–6 huevos (rango 4–9) blanco grisáceos; la incubación dura 17–19 días y la realizan ambos sexos. Los pollos trepan por los tallos cercanos con menos de una semana; con unos 10 días se desplazan entre la vegetación y, si se sienten amenazados, adoptan una postura hierática. Se desarrollan completamente en 25–30 días con cuidados de ambos progenitores.
Plumas y morfología
La garza más pequeña de la fauna europea, discreta e inconfundible por su tamaño. Presenta dimorfismo sexual: el macho adulto tiene flancos crema, dorso negro, partes inferiores y cuello con tonos rosados, mejillas grisáceas y píleo y nuca negros; la hembra es similar pero menos contrastada y, en conjunto, más parduzca. Los jóvenes son pardogrisáceos y se parecen a la hembra, con flancos y píleo poco definidos.
Dimorfismo sexual
Avetorillo común macho
Macho
Avetorillo común hembra
Hembra
El avetorillo común presenta dimorfismo sexual visible, aunque no muy marcado. El macho adulto luce flancos crema, dorso negro, partes inferiores y cuello con tonos rosados, mejillas grisáceas y píleo y nuca negros, mientras que la hembra es similar pero con colores menos contrastados y un aspecto general más parduzco. Los jóvenes se asemejan a la hembra, con tonos pardogrisáceos y marcas menos definidas. Aunque las diferencias existen, pueden pasar desapercibidas a simple vista si no se observa con detenimiento.