Cigüeña negra (Ciconia nigra)
La cigüeña negra (Ciconia nigra) es una gran ave zancuda, más esquiva y reservada que la cigüeña blanca, con la que a menudo se la compara. Su aspecto elegante se debe al contraste entre su plumaje oscuro y brillante y el vientre blanco, así como al intenso color rojo de su pico y patas. Prefiere ambientes tranquilos y poco humanizados, lo que la hace difícil de observar en la naturaleza. Suele verse planeando sobre valles y sierras durante sus migraciones, aprovechando las corrientes térmicas para desplazarse grandes distancias. Su comportamiento discreto y su dependencia de aguas limpias la convierten en un indicador de la buena salud de los ecosistemas fluviales donde habita.
Canto
La cigüeña negra es una especie bastante silenciosa, pero durante la época de cría puede emitir sonidos ásperos y guturales, especialmente cerca del nido. Suelen escucharse gruñidos, bufidos y un característico chasquido producido al entrechocar el pico, similar al de la cigüeña blanca pero más suave y discreto. Estos sonidos se oyen principalmente al amanecer y al atardecer, o cuando hay interacción entre adultos y polluelos. Fuera de la época de reproducción, es raro escucharla vocalizar.