Gorrión molinero (Passer montanus)
El gorrión molinero (Passer montanus) es una pequeña ave paseriforme de la familia Passeridae, ampliamente distribuida por la mayor parte de Eurasia templada y el sudeste de Asia. Se reconoce fácilmente por su aspecto compacto y su comportamiento gregario, siendo habitual verlo en grupos en zonas rurales y periurbanas. Esta especie ha sido introducida en otras regiones, como Estados Unidos, donde también se ha adaptado con éxito. Su dieta se basa principalmente en semillas, aunque durante la época de cría consume también pequeños invertebrados. A pesar de su tamaño reducido, el gorrión molinero es una especie resistente, aunque puede verse afectado por parásitos, enfermedades y depredadores.
Datos curiosos
Reproducción
La reproducción del gorrión molinero suele comenzar en primavera, cuando las parejas buscan cavidades naturales, huecos en edificios o nidos abandonados de otras aves para instalar su propio nido. El cortejo incluye exhibiciones y vocalizaciones, tras las cuales ambos miembros de la pareja colaboran en la construcción del nido, utilizando hierbas, plumas y otros materiales blandos. La puesta consta habitualmente de cinco o seis huevos, que son incubados durante menos de dos semanas. Tras la eclosión, ambos progenitores alimentan a los polluelos, que permanecen en el nido hasta que están listos para volar. Durante la temporada de cría, la dieta se enriquece con invertebrados, fundamentales para el desarrollo de los jóvenes.
Plumas y morfología
El plumaje del gorrión molinero destaca por el color castaño intenso en la nuca y el píleo, contrastando con las mejillas blancas que presentan una característica mancha negra en cada lado. El dorso es pardo con estrías oscuras, mientras que las partes inferiores son más claras. Las alas muestran bandas y tonos marrones, y el aspecto general es compacto y armonioso. Los jóvenes presentan colores similares pero más apagados y menos contrastados.
Dimorfismo sexual
El gorrión molinero presenta un dimorfismo sexual muy poco evidente, ya que machos y hembras tienen un plumaje prácticamente idéntico. Ambos sexos comparten los mismos patrones y colores, lo que dificulta distinguirlos a simple vista.